El viernes 21 de marzo, el Consejo de Estado aprobó un dictamen muy desfavorable sobre el proyecto de Real Decreto que pretendía reforzar el registro de jornada en España. Su conclusión es contundente: "No procede aprobar el real decreto proyectado".
¿Qué significa esto para ti como empresario o gestor? ¿Se acaba la obligación de fichar? ¿Hay que hacer algo diferente? Te lo explicamos punto por punto, en lenguaje claro.
Primero, lo importante: fichar sigue siendo obligatorio
El dictamen del Consejo de Estado no deroga nada. La ley vigente (Real Decreto-ley 8/2019, Art. 34.9 del Estatuto de los Trabajadores) sigue en vigor. Todas las empresas siguen obligadas a:
- Registrar la hora de entrada y salida de cada trabajador, cada día.
- Conservar esos registros durante 4 años.
- Tenerlos a disposición de los trabajadores, sus representantes y la Inspección de Trabajo.
Lo que el Consejo de Estado ha frenado es un nuevo reglamento que iba más allá: obligar a que el registro sea digital, registrar pausas, tipo de hora (ordinaria o extra), modalidad (presencial o teletrabajo) y dar acceso remoto a la Inspección. Ese reglamento, por ahora, no se aprueba.
Los 6 puntos que ha criticado el Consejo de Estado
1. El coste para las empresas: 867 millones de euros al año
El Ministerio de Trabajo estimaba un coste de 55,4 euros por trabajador al año. Multiplicado por 15,6 millones de trabajadores, son 867 millones de euros anuales — sin contar formación ni mantenimiento. El Consejo considera que decir que esto "no supone una carga importante" es "poco realista".
Un sistema de registro horario no tiene por qué ser caro. Por ejemplo, easyfichi cuesta 4 euros por empleado al mes (48 euros al año) — por debajo de los 55,4 euros que estima el propio Ministerio. Una empresa de 10 empleados pagaría 40 euros al mes. No hacen falta instalaciones, servidores ni hardware especial: funciona desde el móvil o una tablet en la entrada.
2. No todos los sectores son iguales
El reglamento impone un sistema único para todos, sin tener en cuenta las peculiaridades de cada sector. El dictamen menciona expresamente tres ejemplos: la hostelería, los maquinistas de trenes y los porteros de fincas urbanas. Cada sector tiene horarios, turnos y dinámicas diferentes.
Un buen sistema de fichaje debe adaptarse al sector, no al revés. En hostelería, por ejemplo, los turnos cambian cada semana, hay turnos partidos, extras en fin de semana y rotación de personal. easyfichi nació precisamente en un negocio de hostelería real — una chocolatería centenaria de Barcelona con 16 empleados — y está pensado para funcionar en ese tipo de entorno.
3. Protección de datos: ¿quién ve tus fichajes?
El reglamento no explica cómo se protegerán los datos de los trabajadores. No aclara si se usarán datos biométricos (huella, reconocimiento facial), quién tendrá acceso a la información ni cómo se evitará que personas no autorizadas accedan a ella. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) también emitió un informe desfavorable por las mismas razones.
Un sistema de fichaje bien hecho no necesita datos biométricos. Con un PIN personal o el acceso desde el móvil del trabajador es suficiente. Lo importante es que cada persona vea solo lo que le corresponde: el trabajador ve sus propios fichajes, el admin gestiona su equipo, el gestor recibe los datos que necesita para la nómina, y si viene un inspector, se le da acceso temporal de solo lectura a los registros que exige la ley. Nada más.
4. ¿Puede un reglamento imponer todo esto?
El proyecto introduce obligaciones nuevas que van más allá de lo que permite un reglamento. Según el Consejo, cosas como obligar al registro digital, definir el contenido mínimo de cada fichaje o dar acceso remoto a la Inspección requieren una ley aprobada por el Parlamento — no un decreto del Gobierno. En palabras del dictamen: "Lo que puede la ley no lo puede el reglamento".
Esto es un debate jurídico entre el Gobierno y el Consejo de Estado. A ti como empresario no te cambia nada: la obligación de registrar la jornada ya existe desde 2019 por ley. Lo que está en discusión es si las nuevas exigencias (digital obligatorio, pausas, tipo de hora) necesitan otra ley o pueden ir por decreto. Mientras tanto, cumplir con lo que ya exige la ley vigente es lo seguro.
5. Las pymes, las más afectadas
El propio Ministerio de Economía advirtió que hace falta un período de adaptación más amplio y herramientas que reduzcan el impacto en las pequeñas empresas. Una imposición homogénea no tiene en cuenta que una empresa de 3 empleados no tiene los mismos recursos que una multinacional.
Las pymes no necesitan grandes inversiones para cumplir. Un sistema sencillo que funcione desde el primer día, sin instalaciones, sin contratos largos y con un precio proporcional al tamaño de la empresa es suficiente. Si tienes 3 empleados, pagas por 3 empleados. Si tienes 50, pagas por 50. Sin mínimos.
6. "Se pretende implantar un modelo que aún no se ha definido"
El reglamento exige un sistema digital pero no define los requisitos técnicos. No se sabe qué software será válido, qué certificaciones necesitará ni cómo funcionará la interoperabilidad con la Inspección. El Consejo critica que se quiera imponer algo que todavía no se ha concretado.
Aunque los requisitos técnicos oficiales no estén cerrados, los principios de un buen registro de jornada son claros: tiene que ser fiable, no manipulable y accesible. Eso ya se puede hacer hoy con la tecnología disponible. Y cuando se publiquen los requisitos definitivos, un buen sistema debería poder adaptarse sin que tú tengas que hacer nada.
¿Y ahora qué?
Lo que no cambia
- Fichar sigue siendo obligatorio — la ley de 2019 sigue vigente.
- Las sanciones siguen activas — no registrar la jornada es infracción grave (hasta 7.500 euros).
- La Inspección puede pedirte los registros en cualquier momento.
Lo que puede pasar
- El Gobierno aprueba el decreto igualmente — el dictamen no es vinculante. Pero si lo hace, las patronales han anunciado que lo recurrirán en los tribunales.
- El Gobierno reescribe el decreto — incorporando las críticas del Consejo de Estado, el Ministerio de Economía y la AEPD. Esto llevaría meses.
- Se tramita como ley en el Parlamento — lo que exige mayoría parlamentaria (que no se consiguió con la jornada de 37,5 horas).
¿Qué puedes hacer ya?
Independientemente de lo que pase con el nuevo decreto, la recomendación es la misma: ten el registro de jornada en orden. No porque vaya a venir un inspector mañana, sino porque si viene dentro de un año, quieres que los datos estén ahí, limpios y accesibles.
Un sistema de fichaje digital no es un lujo ni una imposición — es la forma más sencilla de tener las cosas bajo control. Y si el día de mañana el nuevo decreto se aprueba, ya estarás cumpliendo.
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Empezar gratis Explorar la demoFuentes: El País, Infobae, Libertad Digital. Texto del dictamen según fuentes periodísticas.